Psiconutrición
Desde que somos pequeños aprendemos que la alimentación y las emociones pueden ir de la mano, a pesar de no darnos cuenta de ello. Por eso, es importante, desde edades tempranas, que enseñemos a los niños/as a llevar una alimentación saludable, variada y equilibrada, a tener una buena relación con la comida, a conocer y respetar sus gustos, y a permitirse sentir placer al comer.
Mediante la psiconutrición y enfocada a toda la familia, podemos acompañarte y darte herramientas de educación alimentaria para poder alcanzar una alimentación saludable para todos en casa, evitando usar los alimentos como un premio o castigo, y favoreciendo un vínculo positivo entre tus hijas/os y vosotros, madres y padres.
De esta forma, además, podemos evitar y prevenir un posible trastorno de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, trastorno por atracón) o una obesidad. Como sabemos, todos pueden conllevar problemas de salud.
Algunas situaciones que pueden indicar que tus hijos/as tiene una relación desagradable con la comida o bien una alimentación poco variada y/o equilibrada son:
- Que al sentirse enfadados, tristes o eufóricos, coman o, por el contrario, dejen de comer.
- Que se salten comidas o se escondan para comer.
- Que tengan una rabieta al no tener para comer lo que desean.
- Que su alimentación sea monótona, y haya muchos alimentos que no quieran comer como frutas, verduras o legumbres, entre otros.
- Que no tengan hambre en las horas de las principales comidas, pero luego quieran “picotear” fuera de estas horas.
Desde la psiconutrición trabajamos estas y otras situaciones a través de sesiones individuales con los menores, con los progenitores, sesiones familiares y grupales.
